El perro del hortelano

Es conocida la frase “como el perro del hortelano”; no come ni deja comer, no hace ni deja hacer. Esta parece ser la conducta del actual gobierno de facto de Jeaninne Añez.

Son varias las obras terminadas o por terminar del gobierno de Evo Morales que la actual dictadura se niega a inaugurar o terminar. Los hospitales de tercer nivel de Montero, Potosí, Cobija, Sucre, Villa Tunari, Oncológico y Materno Infantil de Tarija, Yacuiba, El Alto Sur y Norte, Achacachi y varios hospitales de segundo nivel a lo largo y ancho del país, son ejemplo de la mezquindad de la dictadura al no querer inaugurarlos o terminarlos, sólo porque fueron construidos por el gobierno del MAS. Conducta criminal de los golpistas contra la salud de los bolivianos y –más aún– en este tiempo de  pandemia y la necesidad urgente de estos centros de salud.

La dictadura de Añez no sólo se ensaña contra la salud de los bolivianos; lo hace también contra el progreso y el medio ambiente de Cochabamba. El proyecto del tren metropolitano aprobado por el gobierno de Evo Morales en 2015 ha venido sorteando una serie de obstáculos; la mayor parte de ellos a causa de la resistencia de los partidos de derecha que veían en este proyecto un peligro de crecimiento de popularidad de Evo Morales en Cochabamba. No hay que olvidar que José María Leyes, para atraer el voto de los transportistas, prometió parar la construcción del tren metropolitano en caso de ser elegido como alcalde de la ciudad.

La propuesta del tren metropolitano fue bien recibida por la población cochabambina; se trata de un proyecto que alivianaría el transporte urbano de diferentes puntos de la ciudad a las zonas periféricas de El Castillo, camino a Sacaba; la Facultad de Agronomía de UMSS y; al otro extremo, Suticollo, pasando por Colcapirhua, Quillacollo y Vinto. El medio ambiente también tendría un respiro saludable en una de las ciudades más contaminadas de Bolivia.

Conseguido el financiamiento a través del banco alemán KfW Ipex-bank GmbH, el 5 de julio de 2016, el Ministerio de Economía –de acuerdo a Decreto Supremo–transfiere al Ministerio de Obras Públicas 447,6 millones de dólares para la construcción del Tren Metropolitano. Galo Bonifaz, ministro de Transporte, firma finalmente el contrato de la ejecución de la obra con la empresa Asociación Accidental Tunari, el 8 de agosto de 2017, para que ésta sea concluida en agosto del 2020.

El golpe de Estado del 10 de noviembre del 2019 destroza los anhelos de cochabambinas y cochabambinos de tener un medio de transporte ágil, moderno y favorable al medio ambiente. Las obras se paralizan debido a la falta de pagos a la constructora. La empresa se ve en la imposibilidad de cancelar los sueldos a sus obreros, lo cual genera conflictos laborales con la empresa y con el gobierno de facto. La situación se complica porque los vagones han sido detenidos en los puertos de Iquique y Arica por falta pago a derechos portuarios y corren peligro de ser rematados.

El dinero para la construcción del Tren Metropolitano ya estaba en la cuenta bancaria del Ministerio de Obras Publicas en su totalidad. ¿Dónde esta ese dinero, señora Añez? ¿A qué bolsillos privados fue a parar? ¿O es el capricho suyo de sabotear las obras del gobierno del MAS pensadas para bien de los cochabambinos?

Adolfo Zambrana

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